CIUDAD DE MÉXICO — La reciente oficialización de la convocatoria definitiva de la Selección de Estados Unidos para la Copa del Mundo volvió a encender un viejo debate en el fútbol mexicano. En la lista figuran dos nombres que en su momento estuvieron en la órbita de la Selección Mexicana: el extremo del Club América, Alejandro Zendejas, y el delantero del PSV Eindhoven, Ricardo Pepi.

Ambos casos representan una de las fugas de talento dual (con doble nacionalidad) más dolorosas para México en los últimos años, exponiendo deficiencias tanto en la gestión deportiva como en la diplomacia institucional de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF).

Ricardo Pepi: El peso de un proyecto sólido a largo plazo

El caso de Ricardo Pepi (nacido en Texas de padres mexicanos) marcó un punto crítico en 2021. Mientras México padecía por la falta de delanteros jóvenes con proyección, Pepi brillaba en la MLS con el FC Dallas. Aunque el entorno de la Selección Mexicana intentó acercarse en categorías juveniles, la propuesta de Estados Unidos fue mucho más contundente.

La federación estadounidense (USMNT) le ofreció al delantero de 18 años un plan deportivo claro, un rol protagónico directo en la selección mayor y la confianza del cuerpo técnico. En contraste, el jugador sintió que en México el proceso iba a ser más lento y burocrático. Al final, el atacante priorizó el país que le brindó las herramientas de desarrollo a él y a su familia, decantándose de forma definitiva por los norteamericanos.

Alejandro Zendejas: Burocracia y choques con el "Tata" Martino

La salida de Alejandro Zendejas (nacido en Ciudad Juárez, Chihuahua, pero criado en territorio estadounidense) estuvo envuelta en una fuerte polémica administrativa. Zendejas llegó a disputar partidos amistosos con el "Tri" absoluto entre 2021 y 2022 bajo la dirección de Gerardo Martino.

Sin embargo, la FMF cometió una grave negligencia al alinearlo sin haber solicitado ante la FIFA el trámite formal del "One-Time Switch" (el cambio único de federación), dado que el extremo ya había representado legalmente a EE. UU. en un Mundial Sub-17. Esto derivó en sanciones y multas económicas para México.

El quiebre definitivo ocurrió en la antesala del Mundial de Qatar, cuando el cuerpo técnico de Martino presionó al jugador para firmar el documento de manera apresurada. Ante la solicitud de Zendejas de tomarse un tiempo para asesorarse legalmente, el estratega argentino calificó públicamente la postura del futbolista como una "extorsión". Sintiéndose desprotegido y maltratado por el entorno federativo, Zendejas cerró las puertas a México y en 2023 formalizó su regreso definitivo al combinado estadounidense.

Lecciones de cara al futuro

La presencia de ambos futbolistas en la máxima cita del balompié mundial ratifica que la competencia por captar el talento mexicoamericano ya no se gana por historia o jerarquía tradicional, sino mediante el diseño de proyectos institucionales serios que ofrezcan garantías a los futbolistas con raíces compartidas. Para México, perder a la pieza clave del tricampeonato de las Águilas del América y al goleador del PSV representa una dura lección de cara a las próximas reestructuraciones viales de su sistema de captación.