El fichaje de Bernardo Silva por el Real Madrid causó un terremoto en el mercado futbolítisco desde que Fabrizio Romano confirmara la operación del portugués, objetivo principal del Atlético de Madrid y un futbolista que estaba en el radar de la dirección deportiva del Barça para reforzar la plantilla de los de Hansi Flick, ya que desde los despachos del Camp Nou consideraban al luso una gran oportunidad de mercado por su condición de agente libre.

Sin embargo, el fichaje del centrocampista por los de Florentino va más allá del encaje futbolístico y la capacidad de convicción de su compatriota en el banquillo blanco, José Mourinho. La decisión del ex del Manchester City de recalar en Madrid se puede explicar, también, por las astronómicas cifras que acaba de desvelar El Confidencial.

La operación está lejos de poder considerarse un fichaje gratis pese a que Bernardo Silva llega con la carta de libertad bajo el brazo. El Real Madrid habría desembolsado alrededor de 10 millones de euros netos directamente al futbolista como prima de fichaje, es decir, unos 20 millones brutos, además de una cantidad similar destinada a su entorno y a su representante, Jorge Mendes. A ello habría que añadir un salario cercano a los 10 millones de euros netos por temporada para convencer al internacional portugués, es decir, unos 60 millones brutos si se cumple el dos más unos del contrato