BARINAS — El Internado Judicial de Barinas (Injuba) se encuentra en un estado de máxima alerta tras registrarse un alzamiento y la posterior toma de las instalaciones por parte de los privados de libertad. La situación comenzó a escalar luego de que los internos subieran a los techos de la infraestructura portando pancartas con mensajes de auxilio ("SOS") e incendiaran colchones, generando densas columnas de humo negro que son visibles desde distintos puntos de la capital barinesa.
Organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, entre ellas el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) y Provea, hicieron un llamado urgente a la Fiscalía y a la Defensoría del Pueblo para que intervengan de manera inmediata con el fin de resguardar la vida y la integridad física de la población penal.
Denuncias de malos tratos y celdas de aislamiento
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por el OVP, los reclusos iniciaron la manifestación para denunciar golpizas, torturas y traslados inconsultos que presuntamente comenzaron a ejecutarse tras el reciente nombramiento del nuevo director del centro penitenciario, Elvis Macuare Guerrero. A través de videos difundidos en plataformas digitales, los internos aseguran que iniciaron una protesta pacífica, pero que las autoridades respondieron con violencia.
Las denuncias también apuntan a que al menos 120 prisioneros se encuentran bajo castigo severo en celdas de aislamiento prolongado, sumado a la restricción total de las visitas familiares que se venía reportando en días previos.
Despliegue de seguridad y angustia familiar
En las afueras del perímetro del Injuba se mantiene un fuerte contingente de la Guardia Nacional y cuerpos de custodia del Ministerio para el Servicio Penitenciario. Fuentes vecinales y activistas confirmaron que los efectivos militares ingresaron al penal utilizando bombas lacrimógenas, las cuales afectaron también al anexo femenino de la institución.
Mientras las detonaciones continúan escuchándose en el sector, decenas de madres, esposas y familiares directos permanecen aglomerados en las adyacencias del recinto en un estado de profunda desesperación debido a la absoluta falta de información oficial por parte de las autoridades judiciales del estado Barinas.
