Diversos reportes identifican a Yohan José Romero, alias "Johan Petrica", y a Giovanni Vicente Mosquera Serrano, conocido como "Giovanny" o "El Viejo", como los principales cabecillas que permanecen en libertad dentro de la estructura criminal. Ambos son considerados fundadores o altos mandos históricos de la organización y figuran entre los objetivos prioritarios de las autoridades estadounidenses.

En el caso de Johan Petrica, las investigaciones lo ubican como uno de los hombres de mayor confianza de Niño Guerrero. Su nombre ha estado vinculado durante años a la zona minera de Las Claritas, en el estado Bolívar, donde presuntamente habría consolidado el control de actividades ilegales relacionadas con la explotación de oro. Además, es señalado por delitos como narcotráfico, trata de personas y lavado de dinero.

Por su parte, Giovanni Vicente Mosquera Serrano es considerado otro de los dirigentes de más alto rango dentro del Tren de Aragua. Las autoridades lo relacionan con operaciones de narcotráfico y actividades criminales desarrolladas en varios países de América Latina. Su captura continúa siendo una prioridad para organismos de seguridad internacionales.

Estados Unidos mantiene recompensas millonarias por información que permita localizar a ambos líderes. Tras la muerte de Niño Guerrero, expertos consideran que la organización podría enfrentar una reestructuración interna, aunque advierten que la desaparición de un líder no necesariamente implica el fin de la banda criminal.

La evolución del Tren de Aragua en los próximos meses dependerá en gran medida de quién logre consolidar el control de la estructura y de la presión que continúen ejerciendo las autoridades internacionales sobre sus principales dirigentes.