La petición fue presentada ante el juez federal Alvin Hellerstein, quien supervisa el caso en el Distrito Sur de Nueva York. Según los documentos consignados por las autoridades estadounidenses, la solicitud obedece a necesidades operativas vinculadas con la organización del proceso, el traslado de los acusados y aspectos relacionados con la seguridad.
La fiscalía propuso trasladar la audiencia del 30 de junio al 22 de julio. De acuerdo con la documentación judicial, tanto los representantes del gobierno estadounidense como los abogados de la defensa manifestaron su conformidad con el cambio de fecha.
El proceso forma parte de una causa federal en la que Maduro y Flores enfrentan acusaciones relacionadas con presuntos delitos de narcoterrorismo, narcotráfico y otros cargos presentados por la justicia estadounidense. Ambos se han declarado inocentes de las imputaciones formuladas en su contra.
Analistas consideran que el aplazamiento ha despertado interés debido a la relevancia política y judicial del caso, especialmente porque la fiscalía ha insistido en la necesidad de aplicar medidas especiales para el manejo de pruebas, testigos y procedimientos de seguridad.
Mientras se espera la decisión definitiva del juez, el expediente continúa avanzando en la etapa previa al juicio, considerada una de las fases más importantes para definir el rumbo del proceso en los próximos meses.